Muerte de una mamá
4-7-2008
1.080 recetas de cocina, de Simone Ortega. Madrid : Alianza, 1972 (numerosas reediciones).
Hace unos días apareció la noticia de la muerte de Simone Ortega, autora de este título, fundamental para todos aquellos que un día se independizaron y se vieron ante el tremendo reto de ponerse a cocinar. Como lo de la página en blanco, pero aplicado a los fogones. De origen francés y emparentada por matrimonio con la estirpe de José Ortega y Gasset, esta admirable dama burguesa aportó algo fundamental, que a ningún autor de ningún libro de recetas se le había ocurrido antes: empezar por el principio.
Muchos libros de cocina frustran al lector/cocinero en potencia al presentar unas ilustraciones de acusado hiperrealismo. Nunca nadie ha conseguido que las verduras, las salsas, ni siquiera el perejil le salgan con semejantes colores dignos del pop-art. Por no hablar de la consecución de los ingredientes o la jerga culinaria a la que tan aficionados son algunos autores.
Afortunadamente, la Ortega parte de cero, habla con un lenguaje llano y no exige delicatessen cuando no son necesarias. Al parecer, no solo confeccionó una por una las recetas que da, sino que además iba a comprar ella misma los ingredientes. Otro detalle de agradecer es que en las recetas no se salta ningún paso, no se da nada por sabido o supuesto. Claro que hay recetas más sofisticadas o que exigen productos más difíciles de encontrar, pero no son tantas en proporción. También es de agradecer la variedad, puesto que suma recetas españolas con otras de origen francés.
En conclusión, la inmediatez expositiva, lo asequible de los ingredientes requeridos, la variedad de las recetas, la utilidad de los índices y otros anexos (calendarios de productos, listas de vinos, etc.) hacen de éste un libro imprescindible para todo el mundo que… bueno, simplemente para todo el mundo. La última edición viene ilustrada por el diseñador valenciano Javier Mariscal, pero obviamente existen ediciones más asequibles y manejables.